Enfermería es una profesión de vocación donde el profesional posee características, virtudes y dones que nos convierte en los seres más humanos y maravillosos, nos da la oportunidad de tener esa capacidad de servir a los demás brindando una mano solidaria a nuestro prójimo basándonos en el verdadero amor y compromiso por la vida, realizando funciones específicas que involucran nuestra labor con espíritu compasivo, prestando un servicio noble sin admitir la mediocridad y las cosas mal hechas.
Dándonos cuenta que la verdadera esencia de Enfermería es esa gracia de entrega, dedicación y amor por nuestra profesión, por nuestros enfermos preocupándonos por sus miedos, temores, ansiedad, necesidades, y angustias, cuyo objetivo es estar en el lugar de ese paciente para entender la condición y el sufrimiento del otro, sin embargo en algunas situaciones los profesionales de Enfermería hacen caso omiso frente a lo que verdaderamente implica esta carrera que va más allá de ser una profesión, que no todo el que se prepara lo hace conscientemente, generando inseguridad frente a las situaciones de emergencia que se nos pueden presentar en nuestro ámbito de enfermería causando fallas con nuestro pacientes se dan por la falta de autocontrol ya que este tipo de experiencias crean pánico y es fundamental aquí la toma de decisiones frente a ¿qué hacer? ¿Cómo hacerlo? ¿Es adecuado? ¿Es conveniente?...¿Qué implica la mala decisión en una carrera? puedo considerar que muchas veces fallamos como enfermeras, por la mala preparación y la falta de conocimientos en nuestro trabajo, en donde nuestra labor se establece en que el bien del hombre y su entorno tienen que estar basados en una buena conducta logrando el perfeccionamiento como persona, el cual requiere de la moral para normar su actuación dentro de la comunidad, para brindar un mejor servicio con calidad y evitar este tipo de situaciones lamentosas en donde nuestra ayuda con unas bases bien fundamentadas pudo tener más éxito, teniendo en cuenta que el profesional de la salud debe poseer varias virtudes y características, reconociendo que enfermería es una profesión de servicio.
Solo así podremos entender lo que realmente implica ser enfermeras (os), reconociendo que cualquiera no desempeña como deber de ser dicho rol, aunque seamos los mejores en la universidad, tener una puntuación excelente, no faltar a nuestros turnos, ser puntual, pero si no tenemos dedicación y amor hacia nuestra profesión, creo que es mejor que nos quedemos en la casa.
De acuerdo con lo anterior, y desde mi punto crítico nuestra profesión de Enfermería es una profesión muy sacrificada y merece más respeto, cumpliendo con nuestros deberes con capacidad y perfección ética y moral, sobre todo adoptando un valor fundamental como la responsabilidad con las personas que están bajo nuestro cuidado adquiriendo un compromiso que es inherente a la profesión, para desempeñar un cargo o rol que implica rendir cuenta de las acciones y responder por las consecuencias éticas y legales de las mismas. Conlleva la capacidad de decidir y actuar con autonomía y libertad, tiene además como implicación intrínseca el proteger los derechos fundamentales de la persona, siendo el primero de ellos el derecho a la vida.










